viernes, 22 de mayo de 2009

El dolor dental

El dolor dental es el principal problema bucal puesto que cuando aparece altera la vida de la persona hasta el punto de inhabilitarle en su rutina. Dado que no podemos vivir con el dolor, encontrarle una solución/remedio se convierte en una necesidad básica. 

Los dolores bucales son principalmente cuatro: dolor dental, dolor del tercer molar o muela del juicio, dolor de encías y dolor de la zona articular. Todos ellos están directamente relacionados con la salud dental.

Los primeros síntomas del dolor dental son relativamente leves como la sensibilidad a los cambios de temperatura (frío y calor),  las molestias al masticar o al contactar los dientes. No obstante, el dolor dental puede desembocar en un dolor espontáneo que se acentúa por la noche y que hace imprescindible tomar medicación calmante analgésica. La causa es una caries (grupo de bacterias que destruyen la estructura del diente) o una fisura del diente por sobrecarga o apretamiento. En ambas situaciones se inflama el nervio del interior del diente provocando un dolor neurálgico agudo muy desagradable. Puede ocasionar, en su etapa final, hinchazón de la cara. 

Cuando esto ocurre, el pus provocado por la infección deja de presionar el diente y se extiende a las zonas de alrededor con sus posibles complicaciones. El dolor que ya no se volverá a repetir en ese diente, pues se  desensibiliza el nervio de su interior. Si no se trata adecuadamente, la caries termina por destruir completamente la corona del diente quedando solamente las raíces en el hueso maxilar.
 
Solución: puesto que aparece como consecuencia del nervio inflamado, es necesario realizar un tratamiento de los conductos nerviosos llamado endodoncia. Con este tratamiento se descontamina el interior del conducto nervioso y se sella la entrada del nervio dejando el diente totalmente desensibilizado. Aún así, el diente podrá seguir recibiendo fuerzas masticatorias como cualquier otro. Puesto que puede quedar un poco más frágil, es aconsejable protegerlo con una corona o funda.

El dolor

La mayoría de personas no acuden al dentista hasta que no sienten dolor. Del mismo modo, y por contradictorio que sea, la razón por las que otros muchos dejan de acudir es por el miedo a sentir dolor. En el 2009, el dentista dispone de las técnicas necesarias para no hacer daño.
 
¿Cómo hemos solucionado el dolor?

Con la anestesia local de gran eficacia cuya aplicación con agujas delgadísimas es totalmente indolora, si se pone con cuidado y cariño.

con la sedación endovenosa que permite relajar al paciente de tal manera que no se da cuenta de nada al estar prácticamente dormido durante el tratamiento.

jueves, 21 de mayo de 2009

Consecuencias de una deficiente salud dental

La boca, con sus dientes y encías, constituye una parte del cuerpo humano que está en continuo contacto con el exterior. Es la puerta de entrada de los alimentos y de todas las bacterias que les acompañan. Es una zona húmeda, donde las bacterias deben pasar pero no quedarse. Es sumamente vulnerable por lo que el porcentaje de personas que no padece algún tipo de problema en sus dientes o encías en algún momento de su vida es muy reducido.

La importancia de los problemas dentales en la sociedad moderna es cada vez mayor. Una buena salud dental es importante para la salud general y para lograr una buena estética dental, y no prestarle suficiente atención puede provocar las siguientes alteraciones.

Dolor: nos impide seguir con nuestra vida normal.

Dificultad en la masticación: provocando posibles problemas digestivos y privándonos del placer de una buena comida. Si se utilizan prótesis con paladar postizo se pierde sensibilidad gustativa. Actualmente, el culto a la buena comida va en aumento. La mayoría de celebraciones, encuentros familiares y sociales implican sentarse alrededor de una mesa para comer. No poder disfrutar de esta parte de la vida por un problema dental representa, para muchas personas, un problema serio.

Dificultad en el habla: poco frecuente pero muy molesto cuando ocurre.

Problemas de estética dental: debido a la falta de dientes, dientes mal posicionados, espacios entre los dientes o encías inflamadas. Generalmente estas personas limitan su sonrisa y no sonríen abiertamente pudiendo incluso afectar a su personalidad y a su carácter.

Problemas sociales: tanto los problemas estéticos como el mal aliento pueden provocar la pérdida de confianza al estar cerca de otras personas.

Problemas psicológicos: los problemas funcionales, estéticos y de mal aliento pueden derivar en falta de autoestima.

viernes, 8 de mayo de 2009

La importancia de una boca sana

La boca y sus componentes sirven para hablar, comer, sonreír, besar y forman parte de la personalidad y atractivo de una persona.
 
Tenemos originalmente 32 dientes definitivos, por lo que es muy probable que algunos de ellos den problemas. Imaginemos cuántas veces asistiríamos al oftalmólogo o al otorrino si tuviéramos 32 ojos o 32 oídos.
 
Los buenos hábitos y los avances médicos han conseguido alargar el promedio de vida y con él, los años de uso de los dientes. No obstante, los dientes de una persona difícilmente aguantarán toda la vida si no se cuidan y tratan correctamente.
 
En la actualidad ya no utilizamos la mandíbula ni los dientes como herramientas para romper y cortar objetos duros como lo hacían nuestros antepasados. Por ello, los maxilares han disminuido de tamaño. Las bocas son más pequeñas y los dientes no tienen espacio para estar correctamente colocados. El resultado suele ser dientes desordenados y amontonados.
 
También los dedos meñiques de los pies, por falta de uso, son cada vez más pequeños.
 
La dieta blanda actual también contribuye a un mayor acumulo bacteriano alrededor de los dientes puesto que existe menos autolimpieza. El cepillo de dientes es un instrumento inventado por el hombre moderno para compensar la falta de rozamiento de comidas duras o de otros usos como partir ramas.
 
Existe una leyenda negra sobre los dentistas. Antiguamente el dentista además de hacer daño, era poco higiénico y prácticamente los únicos tratamientos que realizaba eran quitar dientes y colocar dientes postizos de quitar y poner, muy incómodos y poco precisos. Afortunadamente, la odontología ha cambiado totalmente y en la actualidad los tratamientos dentales no son dolorosos y el porcentaje de éxito de los objetivos de tratamiento propuestos es elevadísimo.
 
La odontología moderna trata los problemas de los dientes, de las encías y de los huesos maxilar y mandibular.
 
La odontología es una especialidad sanitaria extraordinariamente avanzada que está consiguiendo unos resultados de tratamiento espectaculares. Durante muchos años se estudiaba después de realizar la carrera de medicina. En la actualidad, constituye una licenciatura universitaria propia independiente de la de  medicina.
 
Ninguna parte del cuerpo humano que se pierda o destruya puede ser sustituida mediante una prótesis de tan buena calidad y tan estética como puede ser sustituido un diente.
 
Las necesidades de tratamiento son tan elevadas en la población mundial que existe un gran interés académico y económico en realizar numerosos estudios e investigaciones financiados, en gran parte, por la industria del sector.