miércoles, 15 de julio de 2009

Salud dental de la zona articular

Algunas veces notamos un dolor difuso neurálgico que se irradia hacia el oído, la mandíbula y a veces hacia la cara y el ojo. Se debe a una contractura muscular de alrededor de la articulación de la mandíbula que comprime un paquete nervioso que pasa por esta zona. Por razones tensionales, y de manera inconsciente apretamos los dientes con fuerza de forma intermitente lo que afecta a nuestra salud dental. La vida moderna y el estrés hace que este tipo de dolor sea cada vez más frecuente y sea un problema en la salud dental de la gente. La persona no sabe exactamente qué le pasa ni la localización exacta del dolor y puede ir acompañado de cierta limitación de la apertura de la boca.

Igual que sucede con los dolores de espalda, cada día más frecuentes, los dolores articulares son habituales y muchas personas conviven con ellos durante años sin ser conscientes realmente de qué les sucede. Lo que empieza como molestias difusas puede evolucionar hasta convertirse en dolor agudo. Puesto que la mandíbula no puede estar en reposo, su tratamiento es complejo. No obstante, tal y como explicamos a continuación, si el tratamiento se realiza correctamente, es muy eficaz y permite mejorar notablemente la salud dental en general.

Solución: provocado por la contractura muscular, debemos relajar la musculatura con varios tratamientos:
  • Medicación relajante.

  • Sesiones locales desinflamatorias en la zona articular, con calor, corrientes o láser.

  • Infiltración local con anestésicos y corticoides.

  • Placa de descarga de relajación. Consiste en un aparato ajustado a los dientes que se pone la persona afectada por la noche (generalmente cuando desarrolla la tensión muscular apretando los dientes) y que evita la contractura muscular, y protege los dientes.