La boca y sus componentes sirven para hablar, comer, sonreír, besar y forman parte de la personalidad y atractivo de una persona.
Tenemos originalmente 32 dientes definitivos, por lo que es muy probable que algunos de ellos den problemas. Imaginemos cuántas veces asistiríamos al oftalmólogo o al otorrino si tuviéramos 32 ojos o 32 oídos.
Los buenos hábitos y los avances médicos han conseguido alargar el promedio de vida y con él, los años de uso de los dientes. No obstante, los dientes de una persona difícilmente aguantarán toda la vida si no se cuidan y tratan correctamente.
En la actualidad ya no utilizamos la mandíbula ni los dientes como herramientas para romper y cortar objetos duros como lo hacían nuestros antepasados. Por ello, los maxilares han disminuido de tamaño. Las bocas son más pequeñas y los dientes no tienen espacio para estar correctamente colocados. El resultado suele ser dientes desordenados y amontonados.
También los dedos meñiques de los pies, por falta de uso, son cada vez más pequeños.
La
dieta blanda actual también contribuye a un mayor acumulo bacteriano alrededor de los dientes puesto que existe menos autolimpieza. El
cepillo de dientes es un instrumento inventado por el hombre moderno para compensar la falta de rozamiento de comidas duras o de otros usos como partir ramas.
Existe una leyenda negra sobre los dentistas. Antiguamente el dentista además de hacer daño, era poco higiénico y prácticamente los únicos tratamientos que realizaba eran quitar dientes y colocar dientes postizos de quitar y poner, muy incómodos y poco precisos. Afortunadamente, la odontología ha cambiado totalmente y en la actualidad los tratamientos dentales no son dolorosos y el porcentaje de éxito de los objetivos de tratamiento propuestos es elevadísimo.
La odontología moderna trata los problemas de los dientes, de las encías y de los huesos maxilar y mandibular.
La odontología es una especialidad sanitaria extraordinariamente avanzada que está consiguiendo unos resultados de tratamiento espectaculares. Durante muchos años se estudiaba después de realizar la carrera de medicina. En la actualidad, constituye una licenciatura universitaria propia independiente de la de medicina.
Ninguna parte del cuerpo humano que se pierda o destruya puede ser sustituida mediante una prótesis de tan buena calidad y tan estética como puede ser sustituido un diente.
Las necesidades de tratamiento son tan elevadas en la población mundial que existe un gran interés académico y económico en realizar numerosos estudios e investigaciones financiados, en gran parte, por la industria del sector.